¡A apilar los animales sin que se caigan! Este juego de madera propone combinar animales, bloques y bases para crear distintas construcciones y poner a prueba el equilibrio.
Los chicos pueden probar dónde ubicar cada pieza, ajustar sus construcciones y volver a empezar si se derrumban. Una propuesta para jugar con la coordinación mano-ojo, la motricidad fina y la resolución de pequeños desafíos.
