Un tablero de madera para descubrir qué forma va dentro de otra. Sus piezas de distintos colores y tamaños se pueden retirar, clasificar y volver a encastrar para completar círculos, estrellas, cuadrados, flores y más.
El juego invita a observar, comparar y clasificar las piezas por forma, color y tamaño. Al ubicarlas en el tablero, los chicos también ponen en práctica la coordinación mano-ojo y la motricidad fina.
