Un juego divertido para aprender colores y secuencias mientras alimentamos a un simpático cocodrilo.
A partir de las tarjetas de secuencia, se colocan las fichas de colores sobre el lomo del cocodrilo siguiendo el orden indicado. De esta manera se ejercitan la atención, la memoria y el pensamiento lógico mientras se juega.
Una propuesta ideal para introducir a las infancias en el reconocimiento de patrones y el armado de secuencias de forma lúdica.
¿Cómo se juega?
Un juego simple, visual y perfecto para edades tempranas.
Beneficios del juego
